




Fernando Peña
Grupo de jovenes que se hacen llamar "De Negro contra la Impunidad" montó una protesta en República Dominicana contra los últimos indultos otorgados por el presidente Leonel Fernández favoreciendo a la exbanquera Vivian Lubrano y otros condenados por Corrupción.
Lubrano del Castillo había sido condenada a 5 años de prisión por el donado caso Baninter, y los demás indultados por el caso RENOVE.
MANIFIESTO
DE NEGRO CONTRA LA IMPUNIDAD
VOCEROS
EDUARDO GÓMEZ Y AMAURYS FLORENZÁN
Hoy nuestro laureado poeta Pedro Mir diría: “Hay un país en el mundo colocado en el mismo trayecto de la corrupción y de la impunidad. Donde los que estafan y saquean al pueblo son indultados como si nada hubiera pasado. Hay un país en el mundo colocado en el mismo trayecto de la desigualdad. Donde no existe justicia y eres condenado/a dependiendo la clase social a la que perteneces”
Compañeros y compañeras presentes:
Nosotros somos los jóvenes que apoyamos esta iniciativa, “De Negro Contra la Impunidad”. No somos, ni hemos sido indiferentes cuando hay razones para levantar la voz.
Fuimos los jóvenes que protestamos cuando la crisis bancaria del fatídico gobierno del Ex Presidente Hipólito Mejía. Los que le dijimos YA TA BUENO.
Y también somos los jóvenes de La Otra Feria, La Otra Campaña y muchísimas otras reivindicaciones sociales.
Ahora somos más, otros jóvenes se han integrado a la lucha, eso nos motiva y nos alienta a seguir construyendo la Otra República Dominicana, la que merecemos.
Hoy, nos reencontramos aquí por una razón específica; porque queremos que toda la sociedad se entere del abuso de poder y mal ejemplo en que ha incurrido el irresponsable Presidente de la República, al indultar a Vivian Lubrano, Franco Badía, Antonio Marte, Alfredo Culinario, (Cambita), Amaro Guzmán y Gervasio de la Rosa.
El mandatario es abogado, y ha tomado la decisión con pleno conocimiento de causa, plegándose, en complicidad política, con éstas escorias sociales.
Somos jóvenes que aún no hemos formado familia, pero no por eso dejamos de preocuparnos por el país. Nos preocupa sobremanera que los más jovencitos miren cómo el trabajo de jueces honestos es pisoteado por el abuso del gobernante de turno.
Queremos decirles que no hay razón que valga para justificar que algunos de estos condenados no hayan dormido ni siquiera un mes en una celda.
La ley de indultos se incumplió totalmente al obviar los requisitos legales: Cumplir la mitad de la condena y desarrollar un buen comportamiento en la cárcel. ¡Qué vergüenza mi país!
Sabemos que algunos ingenuos hablan del perdón y recurren al manido expediente de un falso cristianismo que se aparea con el poder. Esa manipulación no la aceptaremos. Ese chantaje busca engañar nuestros corazones de jóvenes trabajadores y estudiantes.
En casa, nuestros padres nos han enseñado que se perdona a quien se equivoca, nunca a quien haya elegido conscientemente el mal camino y la delincuencia. Deben ser castigados quienes decidieron fríamente quedarse con lo ajeno.
Hoy pasamos por la vergüenza de que quien nos gobierna premia la corrupción y la delincuencia, y será tarea nuestra contarle a todos los jóvenes del país este desmán, abusivo e inmoral.
Si eres pobre y te robas un salami, una gallina o una lechosa, te sentencian a 30 años, pero si eres rico o gerente de un banco y estafas al Estado, tu condena solo será de 5 años y hasta puedes ser indultado/a por el Presidente de turno.
Duele decirlo, pero la verdad es que para la inmensa mayoría de los jóvenes, la República Dominicana no es una tierra de oportunidades, sino de penuria y calamidades.
Desde hace muchos años nuestro país arrastra con un poder Ejecutivo, Judicial y Legislativo ineficiente y de baja calidad moral y ética.
Pero no vayamos a creer que esta situación es fruto de la casualidad o de un designio maldito. Esta situación tiene que ver con el modelo politiquero corrupto reinante, desarrollado en la República Dominicana, donde la clase gobernante tradicional ha dejado sus huellas indeleble en el mal manejo del sistema político.
Son múltiples los ejemplos que revelan cuan mal dirigidos, y peor gobernados, hemos estado en los últimos 40 años, por los tres partidos tradicionales que han desorientado el Estado.
A los males propios del modelo hay que agregarle como agravante el tipo de ejercicio político de las élites que han ejercido y ejercen el poder en nuestro país.
El pueblo dominicano no cuenta con un Estado de sólidas instituciones democráticas y hay una extendida profanación de irrespetos a la constitución y las leyes.
La corrupción, generada desde los más altos estratos del poder político, económico, militar y religioso han llevado a la tierra de Duarte, Sánchez, Mella, Luperón, Mamá Tingo, Las Hermanas Mirabal y Caamaño, a un abismo.
Como jóvenes es necesario que todos entendamos que hoy más que nunca este nudo de corrupción y de impunidad debemos desatarlo para abrir las puertas de la democracia, del desarrollo integral y de la justicia.
Todos estos males que hoy ponen en peligro el Estado de Derecho de los ciudadanos y ciudadanas, tienen que ser desplazados, por nosotros los jóvenes.
En los movimientos juveniles no indultamos a los delincuentes, la Lubrano y los del RENOVE y siguen presos en nuestra cárcel del país que soñamos. La historia los juzgará.
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